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Sábado 06.06.2020
01/05/2020

Actualidad

Comunidad en tiempos de Covid-19

"Recordé a mi papá y quise regalar tortillas a los jubilados", el gesto solidario de un ex rugbista tucumano

Daniel Tato Morales contó que la situación social de los abuelos durante la emergencia por la pandemia de coronavirus lo impulsó a realizar la iniciativa. Vecinos de Yerba Buena viralizaron su acción con imágenes compartidas en las redes sociales.

El abogado y empleado de la Administración Nacional de la Seguridad Social, Daniel Tato Morales, que vive al oeste de San Miguel de Tucumán, cerca de Yerba Buena, amaneció con una inusual y solidaria propuesta: regalar tortillas y budines a jubilados que, a primera hora del día, aguardaban cobrar sus haberes en la puerta de un banco de la ciudad jardín. Para ello, con mascarilla y guantes sanitarios, decidió llevar a cabo esta acción en un contexto crítico como es la emergencia por la pandemia de coronavirus que también afecta a las familias más vulnerables. 

Tal es así, que en media hora comenzaron a acercarse abuelos y personas de escasos recursos a la esquina de Avenida Aconquija y Federico Rossi, donde Daniel ubicó su camioneta cargada de panificables “para no desordenar la cola del banco” que se encuentra en diagonal a la intersección. Si bien no quiso precisar la cantidad de lo que regaló, comentó que pagó con su dinero la mercadería a un panadero que se la vendió a un precio justo.

El hombre, que tiene 49 años, contó a El Mirador que tras el fallecimiento de sus padres decidió integrarse a un movimiento cristiano de rugbistas y que allí nació su “chispa” solidaria: “Me acerqué a un grupo que organiza acciones solidarias. El movimiento cristiano me hizo muy bien. Muchas veces nos juntamos a rezar el Rosario con el padre Luis Sasano”.

“Perdí a mis padres en una situación trágica” y Daniel expresó que eso lo llevó a acercarse a su fe. Contó, además, que la realidad que vive el país y el mundo con tantos ancianos afectados por el Covid-19 le recordó a su padre que estuvo postrado mucho tiempo por una enfermedad y pensó que era una buena idea acercar la mercadería a los jubilados en el día de cobro de haberes.

El ex jugador de Lawn Tennis contó que vivió durante 10 años en Yerba Buena y que cada día concurre a la ciudad para practicar deportes por avenida Perón.

Sobre su iniciativa dijo que tenía algunos temores por los prejuicios que podría provocar pero sus amigos le dijeron: “Si estás regalando cosas no te van a juzgar mal. Un vecino me donó el pizarrón y otro lo pintó. Un panadero me hizo precio por las tortillas y otro amigo me regaló budines”.  

Semanas atrás, Tato se ofreció como voluntario para colaborar con el Centro de Internamiento que se estableció en la Sociedad Rural Tucumán y también con el Sistema Provincial de Salud. Aunque todavía no se comunicaron con el, continúa dispuesto a prestar ayuda. 

“Quería colaborar con la gente que necesita. Le estaba buscando la vuelta a este tema y me surgió hacerlo de esta manera. Mi idea es ir a lugares donde la gente no tenga nada. Hoy fui a la puerta de un banco, otra vez podría ir a la zona de La Olla, que conozco porque muchas veces voy a entrenar por ahí y sé que los vecinos tienen muy poco”.

Y observó: “hoy me llamó la atención que se acercaron muchos varones de entre 40 y 50 años. Padres de familia. También vinieron cadetes de servimoto que no habían desayunado. Algunos querían pagar, pero no quise recibir nada. Otros no tenían para darle de comer a sus hijos. Tenía un poco de vergüenza pero me animé a hacerlo”, concluyó.

Su gesto se virilizó en las redes sociales durante la jornada de hoy. Numerosos vecinos hicieron capturas fotográficas y de video para reconocer  el valor de la iniciativa en sus redes. 

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