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Lunes 10.08.2020
31/05/2020

Actualidad

Ambiente

Arbolado urbano: Por qué es clave forestar Yerba Buena con especies nativas

Biólogos de la Reserva de Horco Molle propiciaron la creación de un vivero local para producir arrayanes, chalcha, aguaribay y tarco.

La idea surgió en 2017 ante la necesidad de reforestar el arbolado urbano de la ciudad con árboles nativos. En aquel entonces, frente a la baja oferta de especies nativas, el municipio decidió crearlas por sus propios medios y asegurarse un stock amplio que le permitiera salir a plantarlas por toda la ciudad.

El primer paso fue contactar a los especialistas de la facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán, con quienes firmaron un convenio de cooperación con la administración local y acordaron crear un vivero propio, dedicado exclusivamente a la creación y multiplicación de especies tales como arrayán, chalcha, aguaribay, mato, tarco, entre otras.

En septiembre del año pasado, junto al biólogo Pablo Quiroga, coordinador del Jardín Botánico de Horco Molle y especialistas de la UNT, se dio el puntapié inicial con la recolección de las semillas.

A partir de ahí, el proceso entró en la fase de la multiplicación y culminó hace apenas unos días con la nueva camada de especies nativas que vieron la luz.

Se trata de plantines que alcanzaron los dos metros de altura, por lo que tienen el tamaño necesario para ser plantados durante la próxima primavera.

Conforme pase el tiempo, la multiplicación permitirá ampliar la base de especies nativas, no sólo en números sino también en variedades.

Si bien el proyecto nació con la idea de fortalecer la flora autóctona del municipio, la fauna será beneficiada, en especial las aves.

Se empleó especies como el aguaribay, arrayán y mato, porque además de ser nativas tienen pequeños frutos que los pájaros comen.


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