25ºC H 65
Domingo 17.11.2019
04/11/2019

Crónica

BOTÁNICA

Los árboles que “lloran” en Yerba Buena

Por: Rafael Garbero
Conocé por qué en primavera las tipas producen un fenómeno que se asemeja a la lluvia. Pueden llegar a medir 18 metros de altura y son un árbol nativo de las yungas tucumanas.
Ampliar (1 fotos)

Tipas: árbol nativo de las yungas tucumanas. Foto: Rafael Garbero.

Cae lluvia, pero no desde las nubes. En Yerba Buena, como en todo Tucumán, durante la primavera se produce un fenómeno que sorprende a los visitantes desprevenidos. Muchos árboles de la ciudad y del pedemonte subtropical gotean agua y dan la sensación de que llovizna a pesar de haber pleno sol.

Es el llanto de las tipas, así es como llaman muchos tucumanos a la aparente exudación de estos árboles del norte argentino bautizados por la ciencia como tipuana tipu. Su gran tamaño y la variedad de plantas parásitas en su corteza son un sello que enorgullece a los provincianos.

A pesar de que cada vez quedan menos en la ciudad, en Horco Molle todavía hay algunos al costado del camino y, en estos días calurosos, se los puede disfrutar si nos detenemos y miramos hacia arriba en los manchones húmedos que se observan sobre el asfalto. En el vídeo, si aislamos el canto de los pájaros, se puede escuchar la "lluvia" de las tipas.

Pero, más allá de parecer romántico, lo que produce esta lluvia es el ataque de un insecto que se llama chicharrita de la espuma o cephisus siccifoluis. 

Criaturas que pinchan las hogas para beber su savia. Y la savia que no absorben la excretan. Resto que va formando una espuma azucarada que cuando incorpora su volumen se precipita al suelo por gravedad y moja. Fenómeno que comienza en octubre y culmina en diciembre con un goteo que no es tóxico. 

La tipa es autóctona de la selva de yungas, que se extiende desde Bolivia hasta Tucumán.

El hecho de "llorar" en la primavera no es la única característica inusual de la tipa. Esta especie también tiene la particularidad de que pierde sus hojas en primavera, en vez de en otoño, como la mayoría de los árboles.

Descripción del árbol 

Es un árbol de rápido crecimiento, corpulento. De altura media llegando a alcanzar 18 metros, con el tronco cilíndrico con la corteza agrietada de color gris oscuro, con la copa muy aparasolada y muy ramificada con ramas que se extienden en quebrados segmentos rectilíneos. Hojas tienen cuatro cm de largo. Las flores son amarillentas, agrupadas en inflorescencia. Tiene un fruto que es una especie de legumbre alada con una semilla en su interior.

Arbolado urbano 

En las zonas urbanas es frecuente en calles anchas, avenidas, paseos y también en jardines por su magnífica floración amarilla y su muy buena sombra. Se acomoda a todos los suelos, siempre que sean sanos. Resiste la tierra caliza. Admite bastante bien la poda. Hay que formarle la cruz bastante alta para evitar que sus largas ramas cuelguen hasta el suelo.

Sus raíces son robustas y extensas, por lo que no se aconseja su plantación cerca de edificaciones. Es un árbol semicaducifolio que resiste la sequía sin perder las hojas. Florece en en diciembre y enero.

Gigante con historia 

En Argentina a fines del siglo XIX e inicios de siglo XX, Carlos Thays difundió el uso de este árbol para el adorno de los parques, paseos, avenidas y bulevares de las principales ciudades. El paisajista que diseñó el Parque 9 de Julio de Tucumán y los Bosques de Palermo, Buenos Aires.

El destacado paisajista argentino Benito Javier Carrasco, en su "Fitografía de varios árboles indígenas cultivados en el Jardín Botánico Municipal", tesis del año 1900 que presentó para optar al título de ingeniero agrónomo, apadrinada por Carlos Thays, afirmaba que su madera se empleaba para la fabricación de muebles, puertas, escaleras y le asignaba la propiedad de ser de fácil labor y color claro.

Agregaba que era resistente a la langosta Schistocerca paranense ya que esta no comía sus hojas, a pesar de que estas, "en las épocas de seca, las come el ganado". También sostenía que cuando Thays se había hecho cargo de la Dirección de Paseos de Buenos Aires, solo había un árbol de tipa en una plaza y dos en el Hospital San Roque, y que había sido Thays quien la difundió dentro del país y en el extranjero.


Recomienda esta nota: