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Domingo 11.04.2021
07/04/2021

Ocio

FAUNA SILVESTRE

Una corzuela sorprendió a ciclistas que se entrenaban en Horco Molle

Deportistas comentaron que es frecuente la observación de animales silvestres en el área protegida del Parque Sierra de San Javier.

Cada vez es más frecuentes los avistajes de fauna nativa en el pedemonte tucumano. Si bien el confinamiento del 2020 había patentado este fenómeno en el que la naturaleza cobró fuerzas y los ecosistemas, sin la presencia humana, fue recuperándose, en los últimos meses, con la actividad deportiva habilitada y el tráfico frecuente de personas en zonas boscosas, no impidió que se continuaran observando animales silvestres.

El último fin de semana, el hecho fue registrado por un ciclista de montaña tucumano, que circulaba en una zona de fincas de limón cercana al arroyo Antayacu.

Vale recordar que el hecho es frecuente, ya que a pocos metros se encuentra el área protegida del Parque Sierra de San Javier y de la Reserva Experimental de Horco Molle que incluye territorios donde comenzaron a verse nuevamente especies de corzos, ocelotes, pumas, tucanes, pecaríes, tucanes, entre otros en plena libertad.

Es importante tener en cuenta que estas especies deben ser protegidas por los ciudadanos y que la caza y el cautiverio de los animales está terminantemente prohibido por leyes nacionales y provinciales con penas y multas severas.

Marcos Beduino, un joven de 20 años que aficionado al ciclismo, expresó que toda la vida vio animales en las sendas del cerro pero que en los últimos años esto se hizo más notorio: “observé el cambio cuando se cerró la zona del Jardín Botánico al acceso de público y deportistas sin control. Eso hizo que se recuperara el bosque y que los animales que suelen estar más arriba en el cerro, bajaran al pedemonte”.

María Carrillo, senderista apasionada por la naturaleza, expresó que la fauna silvestre y la selva de yungas son un patrimonio único que está en Tucumán y que es necesario el comprimiso de todos para proteger estos recursos.

La fotografía fue enviada al grupo de Whatsapp de la Policía de Tucumán Sendas Seguras por un deportista. La imagen causó fascinación entre sus miembros.

El ciclista explicó que el mamífero pastaba tranquílamente en la zona. Cuando vio a los ciclistas se escondió en el monte cercano. El deportista destacó la importancia de que las personas no molesten a los animales para no alterar su hábitat. 

La especie

La corzuela colorada, guazuncho, guazú-pytá o guazo es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Cervidae que habita en varios países de América del Sur.

La corzuela alcanza una altura aproximada de 65 a 75 a la cruz  y hasta 140 cm de longitud. El adulto pesa entre 20 a 30 kilogramos. El lomo tiene un aspecto ligeramente encorvado y el anca es visiblemente alta en comparación con los hombros. En ambos sexos el color es pardorojizo a pardogrisáceo y posee una coloración más clara en la parte inferior de la mandíbula, pecho, vientre y zona perineal. En las crías la coloración es semejante a la de los adultos, pero con manchitas blancas. A partir del año de vida los machos desarrollan un par de astas simples, cortas, rectas y dirigidas hacia atrás.

Son verdaderos rumiantes, se alimenta de frutos, hongos, brotes y ramas tiernas de arbustos y árboles (ramoneo) y flores caídas: el ramoneo es usado mayormente cuando los frutos escasean en la estación seca.


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